Probando un café etéreo...

                                                                                                                                           

Entre todosloscafésequivocados hay uno que se lleva la palma:

«Un café etéreo»

Fue un sábado por la mañana, como no podía ser de otra manera en fin de semana.
Si acaso crees que vas a encontrar una cafetería de especialidad abierta post meridiem, debo advertirte de que no la hay; te lo digo yo.

Aquel establecimiento estaba ubicado en el casco histórico y, a simple vista, como dicen por estos lares, nos pareció muy cuquiño.
Al entrar lo notamos bastante petado, pero, echando una ojeada rápida, dimos con una mesa libre, algo apartada del bullicio.

Hasta ahí, todo perfecto. Pero lo que vino después podría clasificarse de surreal…

Y es que el latte de avena que le pedí a la gentil camarera y que me sirvió pasados unos minutos me dejó perplejo…

Me lo trajeron en un tazón enorme, de cuyo interior emergía un océano blancuzco de aquella bebida vegetal. En él no se divisaba el menor rastro de café, bajo prácticamente ninguna forma o estado perceptible.
Por lo que comencé descartando su forma sólida, después la líquida, y terminé deduciendo que, de existir, se manifestaría en el único estado que me quedaba por comprobar: el gaseoso o, más sobrecogedor si cabe, el etéreo.

Los granos de café supuestamente allí molidos no se albergaban físicamente en la avena, sino que, de un modo mucho más sutil y siniestro, lo hacían a través del aire que envolvía al tazón, como una aureola casi invisible y protectora.
Con esa apariencia permanecieron en mis pupilas unas milésimas de segundo, las suficientes para poder ser captados, antes de desvanecerse para siempre de mi retina, tan caprichosamente como habían decidido aparecer…

…En definitiva, siempre me pasa lo mismo. Siempre me llevo el mismo chasco.

A fin de cuentas, quien la fastidia soy yo, pues cada vez que me topo con un Specialty Coffee Shop me vengo arriba y me dejo nublar por la emoción. ¿Qué le voy a hacer? No puedo remediarlo, soy así.

Con todo esto vengo a anunciaros que el café etéreo ya está aquí.
Y quiera el apóstol Santiago, que por aquí manda más que el Todopoderoso, que no sea por mucho tiempo.

Pero si se niega a marchar, no pasa nada: siempre podrás cambiar de cafetería…
Eso sí, ojito, que si te pasas del mediodía no encontrarás otra abierta hasta el lunes siguiente.

ALLTHEWRONGCOFFEES

Comentarios

Entradas populares de este blog

"All the wrong reasons" ...and coffees

"Bujumbura", probando el nuevo Burundi de San Agustín